Ch.I. ¿Cómo se te ocurrió hacer No Tan Lejos de Andrómeda?
Juan Vicente Yo viví en Francia muchos años, y el año '87 vine a Chile después de nueve años que no venía. Fueron tres meses de invierno y algo me chocó, de alguna manera... algo me impresionó del país, algo me molestó… que me llevó a hacer algo que transmitiera esa impresión. Ahí partió la idea de escribir el guión. Me volví a Francia y escribí el guión allá. Y, sabiendo la dificultad de hacer películas en todos lados, y más encima en Chile, en esa época más que hoy, escribí algo que fuera muy sencillo… sencillo en cuanto a medios, en cuanto a producción. Algo con cosas con las que podía más o menos contar, como el lugar donde se filmó, que era un lugar de familia y toda la historia transcurre ahí. Todo este tipo de cosas eran importantes para gastar lo menos posible, sabiendo que iba a costar conseguir la plata. Y bueno... en realidad conseguí muy poca plata, fue lo justo para comprar la película, para tomar el avión, para revelar la película y para alimentar a la gente durante veinte días…
La idea era preparar todo. Yo no conocía el medio así es que había que entrar a conseguir todo: actores que aceptaran trabajar en una película sin plata y sin medios... y buscar los actores indicados también, había que buscar a los actores que correspondieran a la historia. En esto pasamos el primer tiempo y buscando paralelamente una cámara prestada. No era mucho más lo que había que conseguir. Al final era cámara, un poco de luces y los actores.
Fue todo bastante frágil, porque hacer una película en esas condiciones es bastante complicado. Cuando uno no está pagándole a la gente, cuando no toda la gente sabe su trabajo tampoco ni es muy profesional, porque era mucha gente joven que por primera vez hacía una película. Unos más otros menos, pero ninguno de ellos era profesional de una gran carrera. La película se terminó de filmar, se reveló acá en Chile, y una semana después yo me fui con todo el material, habiendo visto un tercio de la película, del resto no tenía idea... Filmé en 16mm. y la mitad de la película se filmó a un plano, no había película para más. Al principio repetí un poco, pero después me di cuenta de que iba muy rápido el consumo y de que no podía… Al final, más de la mitad de la película fue un plano no más y listo. Bueno, me llevé la película a Francia y empecé la misma búsqueda de medios, lo que también llevó tiempo porque es complicado en cualquier lado… no es complicado aquí no más. Poco a poco fui avanzando… Compré una mesa de montaje de 16mm., que la llevé y la monté en mi casa. No era la idea, pero al final como no había medios, no había plata, no había dónde… Tenía la mesa porque en ese tiempo ya habían bajado de precio las mesas de montaje, ya había entrado el video y compramos una barata con un amigo. La película la monté yo.
Ch.I. ¿Cómo lo hiciste para conseguir plata, aunque fuera poca, para una película tan personal y pensada con tan poco criterio de mercado?
Juan Vicente Fue un amigo francés que quería ayudarme a hacer la película. Él estaba estudiando cine, de hecho hoy día trabaja en producción y todo, y me dijo que quería ayudarme. A través de él, pedimos un préstamo a un banco, que lo pagué yo, y él pagó un pequeño porcentaje. Fue un préstamo a largo plazo, y era plata pero tampoco era tanta fortuna. No sé… cinco millones de pesos de hoy día, no mucho más. Lo aceptaron y lo fui pagando al llegar. Para terminarla, bueno, yo hice el montaje, la FEMIS me apoyó en la mezcla de sonido con un estudiante que no conocía yo, pero lo contacté, le conté todo el tema y al final terminamos siendo muy buenos amigos hasta el día de hoy. Después tuve un FONDART de exactamente dos millones de pesos, fue muy baja la cifra. No habían visto la película ni nada, pero dieron dos millones, muy poquito, que sirvió para hacer la banda sonora. Pero para todos los grandes costos fue la FEMIS. La primera copia fue en 16mm. La presenté en el Festival de Biarritz, y no quedé muy conforme con la proyección, porque nunca hay un proyector bueno, no hay sonido bueno. Y ahí tuve la idea de ampliarla a 35mm. Postulé al Fund Sud, que es un fondo francés de ayuda a los proyectos del tercer mundo. Lo apoyaron y con esa plata quedó una copia de 35mm.
Ch.I. ¿Cómo se conecta lo que te pasó cuando volviste a Chile con este rollo de los marcianos?
Juan Vicente Alguna vez leí un diario chileno, y tenía la idea de que en Chile se hablaba mucho, sobretodo en esos años, de apariciones de ovnis y de vírgenes... todas cosas un poquito surrealistas. O, surrealistas o no, no la realidad concreta sino que realidades paralelas. Un poco de ahí nace la idea, de ver muy a menudo en Chile, no así en Francia, este tipo de temas en la prensa y en las conversaciones de la gente. No sé si era muy frecuente, pero yo lo tenía como algo muy de aquí, muy chileno.
Ch.I. Pero hay una metáfora ahí, de lo que viste y sentiste cuando volviste a Chile…
Juan Vicente Tiene que ver con sentirse ajeno también. En ese momento yo había vivido más afuera que aquí en Chile, pero igual siempre la sensación de vivir en un lugar ajeno ha sido próxima a mí. No sé, no creo que sea sólo algo personal… En Chile, hoy día lo veo más hablando con la gente, nadie se siente mucho participando de la sociedad. Todos están como un poco ajenos a la realidad. Cada uno lleva su vida, pero nadie se siente perteneciendo… yo con más razón, pero eso es un poco la idea de los ovnis. Bueno, por supuesto mezclado con el momento político, con este personaje que venía de afuera y el yerno que creía que era extraterrestre…
Ch.I. ¿Es una postura artística tuya el abordar un tema político de manera tan visual y metafórica en vez de tener un enfoque más realista?
Juan Vicente Tiene que ver con que había visto películas chilenas allá en Francia que hablaban de temas políticos, y me aburrían un poco, de alguna manera, porque eran un poco obvias: pasa esto, pasa lo otro, pero todo demasiado… simplificado diría yo. Era muy lo que ya conozco, un poco lo que se podía ver en los diarios. Pero en una obra de cine, que ya entra un poco más en el arte, no sé… Yo creo que en el cine todas las películas venían muy cargadas con un contenido político muy directo. Y, para mí, obvio, poco rico… poco rico en riqueza. A pesar de que uno podía estar de acuerdo en la crítica, pero en la forma era como: estoy en contra de esto y voy a hacer todo y no sé qué…
Ch.I. Pero de todas las formas que podrías haber adoptado, te fuiste en una onda casi metafísica sobre la extrañeza… pensando sobretodo en la puesta en cuadro que realizaste…
Juan Vicente Yo creo que la base está en algunas cosas que yo veía, o veo todavía, de algunas cosas de Chile. Cualquiera creería que Chile es lo que vemos en televisión, y yo creo que estamos lejos de eso. Hoy día vemos todos los días, en este momento especialmente, tetas y hombres con mujeres haciendo el amor, que yo creo que no debe suceder en ninguna parte en Chile y, por último, no hay necesidad de que lo muestren... No corresponde a lo que es realmente el país, ¿no? a lo que vive realmente la gente. Y bueno, yo creo que las obras, las películas o la literatura misma, tienden a plasmar algo que uno desearía que fuera. Yo quería hacer la película como yo veía un poco Chile, con una idea un poco buscada, porque el personaje es un poquito extremo, pero no tan extremo… está lleno de locos aquí en Chile. Pero me dije sobretodo: yo voy a hacer la película que yo quiero, como yo quiero, y anti-facilidad, anti-tratar-de-captar-ningún-público, sino que hacerla como yo quería y punto. Eso era lo más importante. Y todo lo que hice tenía que ver con eso. No traté de facilitarle la vida a nadie, de poner una escena de amor por ahí… no. También me tenía muy molesto el cine chileno porque siempre había, entremedio de esas películas, políticas o no políticas, más o menos críticas, un amorcito por ahí, un romance estúpido. Me molestaba mucho a mí. Primero porque se veía como algo exterior, algo sin importancia... no era el tema de la película. Hay películas de amor excelentes, y que el tema es ese. Pero aquí era: pongamos el condimento del amor, del sexo, una teta… todo eso me tenía un poquito cansado también. Y como en la época no se veían las películas, muy poquito, o no se vendían, para qué iba a hacer una película para justificar algo... si al final nadie la iba a ver, o la iba a ver muy poca gente. La televisión no mostraba películas.
Ch.I. La visualidad de la película es muy marcada ¿en qué te inspiraste para dar con esa estética?
Juan Vicente Tiene que ver con que me dediqué más a la foto que al cine por mucho tiempo. Y casi todas las fotos que hice fueron en blanco y negro. Mi idea primera era hacer cine. Y me metí con la foto y me gustó la foto. Me atrajo por su riqueza, por su valor. Y me quedé un buen tiempo, más de lo que imaginé. Y yo creo que todo lo que uno hace un cierto tiempo al final lo marca y, quiera o no quiera, lo impregna, y no se puede sacar de encima. O sea, alguien que hace publicidad, no creo que pueda hacer una película dejando toda la publicidad de lado, por ejemplo. Yo trabajé diez, quince años en fotografía en blanco y negro y, por lo tanto, fui desarrollando una mirada a través de la imagen fotográfica. Tiene que ver harto la película con eso también. Y no solamente con el blanco y negro, sino que también con un encuadre, con el uso de gran angular, porque lo que más me interesa es cierto tipo de óptica.
Ch.I. ¿Cómo te sientes dentro de la actual escena cinematográfica chilena?
Juan Vicente Yo no me siento parte de un movimiento de cineastas chilenos... y no siento que lo haya tampoco. Ahora voy a una reunión de cineastas, por ejemplo, por primera vez. Y no es algo exclusivamente con respecto al cine sino que con respecto a todo. Siento que, en Santiago por lo menos que es lo que conozco más, se vive una vida muy individual. Cada uno tratando de sacar sus cositas adelante, con éxito o sin éxito, pero un poco como con unas orejeras mirando hacia adelante y punto. Entonces no me siento participando de ningún movimiento. Casi, diría yo, de la sociedad chilena, jaja.
Del cine chileno he visto no todo, pero he visto varias cosas y creo que ha mejorado en algunas cosas, sobretodo técnicas. Creo que hay varias cosas. Por un lado están los que aparecen, los que se ven, los que se promocionan, que es de lo que he visto más. Y los otros no los he visto tanto, pero yo sé que hay: los he escuchado, he visto nombres. Creo que tienen más que ver con el documental y el digital que con películas en cine. Más cortometrajes que largos, por ejemplo. Pero en largometraje, que son los que más se ven, que obtienen más recursos, he visto varios de ellos, creo que la mayoría. Los conozco y he conversado con algunos de ellos. Pienso que están muy preocupados de que su película salga adelante, que su película sea un éxito… esa es la prioridad. Y después viene: si puedo transmitir mi idea, mejor. Pero primero es que funcione la película. Y yo lo explico porque, bueno… hacer una película no es fácil, y nadie quiere quedar endeudado. Porque si quedas endeudado, aparte de tener que pagar, no vas a poder hacer otra película. Lamentablemente, diría yo, esa es la mayoría. Se han puesto como objetivo que la película sea un éxito. Por ello están obligatoriamente condenados a facilitar las cosas, para que las masas de gente vayan a verla, para que se venda más… Entonces no me siento muy cercano a eso tampoco. No es ni mi interés, ni mis ganas en ningún caso. Si uno puede lograr cosas haciendo pequeñas concesiones, de acuerdo. Pero se hacen grandes concesiones. Y a lo mejor tú hablas con ellos y te dicen: no, yo estoy haciendo lo que quiero. Pero no lo veo eso en el trabajo que están haciendo. Siento que están en un molde, y no veo que haya esa libertad de creación.
El cine para mí no es solamente arte. El cine es un producto comercial y se puede confundir fácilmente, y de repente tiene más de arte o no, o solamente es un producto comercial. Y yo creo que se han largado más por la parte comercial… A lo mejor es que en otra época sí luchaban por sus películas y querían hacer una gran obra artística. Y hoy día, a lo mejor por la edad, ya se han cansado, jaja. Yo no quiero eso. Prefiero hacer dos películas en mi vida y punto, como yo quiera, antes que hacer algo que no me interesa y que no me va a dar nada. Porque fuera que me va a dar plata, pero a algunas les va bien, a otras más o menos y a muchas mal. Depende de cuál es el objetivo que tiene cada uno al hacer una película.
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